Hay veces
que no sé lo que me pasa, ya no puedo saber
qué es lo que pasa adentro, en realidad este es un pedacito de una
canción que me gusta de caifanes, en fin, no sabía cómo empezar porque no es
fácil escribir cuando no estás acostumbrado a hacerlo, sin embargo siento que
cada vez que lo hago me siento mejor, y como no, si escribiendo logramos exorcizar
tantos demonios que llevamos dentro, sobre todo yo, y es que no es fácil lidiar
con la famosa ansiedad, si diagnosticada oficialmente por psiquiatra y todo, la
enfermedad moderna por excelencia, porque entonces me tendría que sentir
avergonzada por declarar públicamente que padezco de ella? Si hasta el famoso
escritor Paulo Coelho ha confesado sin más ni más que estuvo recluido en
hospitales psiquiátricos? Porque entonces yo que soy solo una simple mortal no
lo he de hacer? ¡Al diablo con lo que piensen los demás! El tema aquí seria
como lidiar con ella y toda la molestia que nos causa pues en ocasiones la cura
es peor que la enfermedad, hace un tiempo se me ocurrió inventar un método que
en un principio funciono pero después se me volvió un problema peor y casi enloquezco
literalmente, ¿porque tengo que ser tan existencialista?, ¿porque no soy más
practica?, sabrá Dios lo cierto es que se acuden a tantos mecanismos de defensa
para desterrar de nuestra mente tanta inconformidad con nuestra realidad, que
pienso que a veces yo he exagerado, la fantasía y la imaginación son una buena
estrategia, pero también en ocasiones se vuelve en nuestra contra, que difícil
se vuelve capotear esta enfermedad (la Ansiedad) bueno y lo que ello conlleva,
a otra enfermedad peor aún, la depresión, que mezcla mas ¡exótica! Como estaba
diciendo la imaginación es maravillosa y nos puede alegrar por un tiempo la
vida hasta que empiezas a desear que esa fantasía se vuelva realidad, y hay si
como decía mi abuela es cuando empieza cristo a padecer, porque la ansiedad
hace su aparición una vez mas y esta vez con más fuerza, y entonces cual sería el
antídoto, pues lo contario claro, tratar de volver a tu realidad, porque a fin
de cuentas esa si es tuya de verdad, pero ¡que va! nos volvemos tan tercos que
luego de sufrir volvemos a crear fantasías en nuestra mente y todo vuelve a
empezar, circulo vicioso.
Por si
acaso “tomo medicina para esto” pero a veces tampoco funciona, no queda de otra
que pedirle al altísimo que se apiade de nosotros.
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